¿Alguna vez has querido comunicar algo a tu pareja y has entrado en una discusión sin saber por qué?
Índice
1. Los Juegos Psicológicos.
2. ¿Qué es el triángulo dramático de Karpman?
3. ¿Cómo se manifiesta?
4. ¿Cómo romper el ciclo?
5. Conclusión.
1. Los Juegos Psicológicos.
En mis sesiones utilizo distintas herramientas psicoeducativas, para que las personas que acuden a consulta puedan desarrollar más recursos y mayor claridad interna.
Encuentro que es útil conocer qué son los juegos psicológicos. Son una forma de buscar cubrir nuestras necesidades de atención, reconocimiento y afecto hacía otra persona, pero de forma disfuncional, utilizando la comunicación de forma engañosa. Estos pueden darse en el ámbito familiar, de pareja o laboral y uno de los más comunes es el Triángulo Dramático.
Podemos detectarlos porque cuando ocurren nos hacen sentir incomodidad interna. Nuestro cuerpo nos avisa siempre.
2. ¿Qué es el Triángulo Dramático de Karpman?
El Triángulo Dramático de Karpman, desarrollado por el psiquiatra Stephen Karpman en 1968, identifica tres roles recurrentes en las interacciones humanas que nos impulsan a entrar en conflicto casi sin darnos cuenta. A la larga generan situaciones de maltrato emocional. En realidad estamos reproduciendo roles relacionales de nuestra infancia, que hemos sufrido en nuestra historia familiar y aprendido para poder sobrevivir. Hay tres roles:
La Víctima: Este rol no se refiere únicamente a una persona que ha sufrido un daño real, sino a quien se siente impotente, indefensa o busca que otras personas resuelvan sus problemas sin responsabilizarse de ellos.
El Perseguidor: Representa a quien ejerce control, crítica o culpa a los demás, impone su criterio y genera dinámicas de abuso emocional. Pueden hacerlo a través de comportamientos pasivo-agresivos.
El Salvador/a: Es quien intenta “rescatar” a la víctima o víctimas, olvidándose de sus propias necesidades, “se desvive por las demás personas”. A menudo adopta una posición de superioridad, que suele ser algo invasiva. Lo que refuerza que establezca relaciones de dependencia y evite la resolución real del conflicto. Que cada quien asuma su responsabilidad y se distribuya la carga.
3. ¿Cómo se manifiesta?
Relaciones de Pareja: En las relaciones de pareja, el Triángulo de Karpman puede aparecer como un patrón abusivo y en relaciones de maltrato casi siempre vamos a encontrarlo de forma subyacente en las interacciones relacionales. Por ejemplo:
Una persona adopta el rol de víctima, buscando apoyo constante pero sin asumir responsabilidad.
La otra, puede hacer de salvador/a, intentando “arreglar” la situación de la víctima.
El perseguidor/a intenta salirse con la suya, imponiendo, criticando o controlando. A veces la persona que está en salvador o víctima pasará a ser perseguidor para intentar salir del Juego Psicológico.
Estos ciclos perpetúan la dinámica y dificultan la construcción de relaciones sanas y equilibradas.
Contexto Familiar y Laboral
En familias, estos roles pueden desarrollar dinámicas tóxicas, como padres controladores (perseguidores) o hijos dependientes (víctimas). Incluso en el ámbito laboral, estas dinámicas pueden generar conflictos, como empleados que buscan salvadores en sus colegas o jefes que actúan como perseguidores y empleados siendo salvadores.
4. ¿Cómo romper el ciclo?
Reconocimiento: Identificar los roles que adoptamos en nuestras relaciones es el primer paso. ¿En qué rol me meto o uso?
Responsabilidad: Asumir nuestra parte en la dinámica y tomar decisiones conscientes para salir del triángulo.
Terapia: Trabajar con una profesional para identificar el problema y aprender a relacionarnos de forma diferente, a establecer límites, a no hacerme cargo de todo, etc.
Construir Relaciones Sanas: Fomentar una comunicación abierta y el respeto mutuo, alejándonos de los juegos psicológicos.
