Cómo funciona y en qué te puede ayudar
Índice
1. Teoría del Apego y Trauma Vincular
2. La Ventana de Tolerancia
3. La Teoría Polivagal
4. Terapia Somática y volver a un lugar seguro.
5. Conclusión.
La terapia somática es una forma de terapia centrada en el cuerpo que analiza la conexión de la mente, el pensamiento, las emociones y las sensaciones que están interconectadas y se influyen mutuamente. Utiliza tanto la psicoterapia como las terapias físicas para la equilibración o sanación de forma integral. Antes de hablar de Terapia o Técnicas Somáticas es necesario explicar algunas de las bases de esta metodología que son la Teoría del Apego acuñada por John Bowlby y la Teoría Polivagal desarrollada por Steven Porges. Sin estos conceptos es difícil de concebir qué es lo que realmente hacemos durante una sesión ya sea grupal o individual de terapia somática.
1. Teoría del Apego y el Trauma Vincular
El apego es la necesidad de estar conectadas a otras personas, es el sentido de pertenencia y es un imperativo biológico. Es como forjamos nuestras relaciones sociales. La mayor parte de las psicopatologías y los síntomas físicos en la edad adulta se dan debido a fallos o rupturas en el vínculo de apego, ya sea de nuestras primeras relaciones o en contacto con nuestras primeras figuras de apego.
Tiene que ver con tu capacidad de relacionarte con las demás personas y se define por la capacidad de sentirte segura en una relación y al mismo tiempo ser auténtica o auténtico. Ante una situación adversa, cuando somos infantes, si tenemos que elegir para sobrevivir en el vínculo, optaremos por adaptarnos y dejar de ser auténticas con tal de buscar seguridad, para mantener la fuente de apego. Pero cuando sucede esto lo más probable es que sea una fuente de apego insegura y esto genera trauma vincular.
El trauma es fisiológico, es algo que sucede a nuestro cuerpo y nuestro instinto, y posteriormente se extiende a nuestra mente y a nuestro mundo emocional profundo. Las personas que lo padecen se han quedado fijadas en una respuesta de supervivencia que no se ha podido completar. En el presente buscan como completar esa respuesta que se quedó pendiente, repitiendo los mismos patrones y conductas para protegerse y sentirse seguras.
2. La Ventana de Tolerancia
La persona se queda anclada en ese momento y repite la situación, sin saber que está en una activación crónica. El ciclo de activación no se cerró. Cuando trabajamos esto en terapia se empieza a salir de la activación y es cuando tomamos conciencia de ello. Empezamos a sentir las cosas de forma diferente, tanto en el cuerpo como a nivel cognitivo. Para salir de ahí es necesario recorrer diferentes fases, para que toda la biología se vuelva a reconfigurar y con ella, todas las sustancias bioquímicas y los ansiógenos, para que se vuelvan a regular. Nuestro sistema nervioso se ha acostumbrado a ellas para estar funcionando.
Esto es lo que va a condicionar nuestra ventana de tolerancia, que es básicamente nuestra referencia interna ante los acontecimientos de nuestra vida y nuestras respuestas a una amenaza percibida. Cada persona tiene una amplitud en la ventana de tolerancia. Las personas con trauma o trauma vincular tienen ventanas más estrechas (hiper-excitación) o poca respuesta (hipo-excitación), es decir, estarán en hipervigilancia o indefensión aprendida. Las personas con más resiliencia tienen ventanas más amplias. Todas estas respuestas se quedan ancladas en la memoria muscular y se quedan en nuestra memoria corporal y celular.
3. La Teoría Polivagal
La Teoría Polivagal se basa en el funcionamiento del nervio vago, que es el nervio más largo del sistema nervioso, y nuestra Neurocepción, ambos términos acuñados por Stephen Porges. Porges nos describe cómo nuestros circuitos neuronales evalúan de manera inconsciente si las situaciones o personas a nuestro alrededor son seguras, peligrosas o potencialmente mortales. Este proceso es realizado por las partes primitivas del cerebro y es fundamental para determinar nuestras respuestas ante otros seres humanos y el entorno, activando comportamientos prosociales o defensivos sin que seamos conscientes de ello.
La Teoría Polivagal introduce tres etapas en el desarrollo del sistema nervioso autónomo de los mamíferos (vago dorsal, simpático y vago ventral), que son cruciales para entender cómo funcionan nuestros mecanismos de respuesta:
Inmovilización o congelación (como fingir estar muerta o muerto)
Movilización (comportamientos de lucha o huida),
Regulación prosocial (hablar con alguien o interacciones positivas como hacer deporte o el juego).